Riego

Riego automático

El sistema más recomendable para regar un jardín es mediante una instalación de riego automático. Sale un poco más caro que uno con apertura manual de llaves, pero merece totalmente la pena. Las razones son:
1. Puedes programarlo para que riegue exactamente los días de la semana que quieras y el tiempo que desees cada vez. Por ejemplo, lunes, miércoles, viernes y domingo, de 7 de la mañana a 7,30.

2. Ahorra tiempo y trabajo. No hay que molestarse en abrir ni cerrar llaves, ni cambiar aspersores de sitio.

3. El agua se distribuye uniformemente, gracias a los aspersores y difusores bien regulados y fijos.

4. Se puede regar por la noche o al amanacer. A esas horas hay menos viento, al Césped le cae mejor puesto que no hace tanto calor, se pierde menos agua por evaporación y además hay más presión en la red.

5. El riego automático es apto para todo tipo de emisores: aspersores, difusores, goteo, cintas de exudación, microaspersores y riego subterráneo.